11 de Abril de 2008: Aviatorilor.

Los que han pasado tiempo conmigo en Bucarest saben que uno de mis lugares favoritos es Aviatorilor. Se trata de una pequeña intersección en el final del Boulevard Aviatorilor, la carretera infernal que se dirige hacia el norte, hacia Baneasa. Ahí, puedes ver una escultura de un hombre. Si lo miras frente a frente, no te darás cuenta... pero cuando en tu coche, pases por debajo, verás que tiene alas. Se trata de un homenaje a los Héroes de la Aviacion rumanos, una escultura de Lydia Kotzbue inaugurada en 1935. Como curiosidad os diré que Dumitru Prunariu (uno de los pocos astronautas rumanos) llevó una réplica de esta estatua en su primer viaje al espacio.
He escogido esa estatua para despedirme de Bucarest hoy. Y es que, yo soy un poco aviatorilor. Si me miraras frente a frente, si te cruzaras conmigo en la calle, si me vieras en el metro... seguramente no te darías cuenta. Pero si pasas por debajo de esa primera impresión, verás que tengo alas.
Hoy mi vuelo toma rumbo a Madrid.
Si continuas por la carretera infernal, un poco más arriba de nuestro Aviatorilor, hay una curva que es muy abierta. Parece fácil de tomar, pero en realidad es muy peligrosa: tu coche va dando saltos y puedes perder el control sin darte cuenta. Así que si vas por Bucarest, cuando pases el Aviatorilor, acuérdate de mi. Y por favor, ten cuidado con esa curva.
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Autor: Berni
Fecha: 11/04/2008 00:04.
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Autor: Banyú
Fecha: 12/04/2008 15:28.
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Autor: Marcela
Besitos
Fecha: 14/04/2008 13:03.
