Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008.
Resumen
- 01/04/2008 07:40 - Ignacio y Daniel.
- 03/04/2008 18:03 - ¿Quién soy yo?
- 04/04/2008 16:05 - Una idea para una peli, corto, novela o vete tú a saber.
- 05/04/2008 09:34 - Romania, tierra de romanos.
- 06/04/2008 16:16 - Snagov
- 07/04/2008 13:29 - Vivir en Bucarest.
- 07/04/2008 13:40 - Restaurante italiano: La cena.
- 08/04/2008 13:00 - Menu Zilei: Pui.
- 09/04/2008 15:36 - Un nuevo blog sobre Rumania.
- 10/04/2008 23:11 - 11 de Abril de 2008: Aviatorilor.
01/04/2008
Ignacio y Daniel.

Allá por finales del mes de enero, un chico madrileño llamado Daniel me escribió un mail para hacerme algunas preguntas sobre su viaje a Rumania, que planeaba realizar en el mes de marzo junto con su amigo Ignacio. Comenzamos un intercambio habitual de correspondencia electrónica para hablar de ciudades, hoteles, museos... que culminó a mediados del mes de marzo con un encuentro en Bucarest. Por supuesto, fuimos a cenar al mítico Caru cu Bere, y entonces fue cuando aprovechamos para conocernos un poco mejor...
Daniel, un historiador que trabaja en un archivo catalogando fotos, es un soñador con una sensibilidad que asusta. Con sus ojos expresivos, y su sonrisa permanente, se manifestó como una persona dulce, dulcísima. Educado, agradable; me contó cosas de sí mismo, hablamos de política, de nuestros viajes, de Madrid... de la vida en general. A pesar de sus treinta y algo años, sigue siendo un niño, y seguramente por eso, conserva ese aire inocente, que tanto cautiva.
Ignacio, con unos pocos años más que Daniel, te engancha con toda esa energía que tiene a su alrededor. Aprendiz incansable (quizá por eso se dedica a enseñar), es un hombre culto, pero eso no le impide ser humano y desprender mucha ternura. Ignacio me habló de cine, de libros y de música... de mucha música, y juntos intentamos entender un poco mejor el comportamiento de estos locos rumanos.
A los dos, muchas gracias por vuestra visita. Compartir una cena, un taxi y una botella de vino ha sido un placer y un privilegio. Y como bien sabéis: ¡nos veremos en Madrid!
03/04/2008
¿Quién soy yo?

- Míriam es la española del apartamento 30, que desde hace un par de meses, algunas noches no duerme en casa. Además, no hace ruido nunca, y siempre sale y entra mas o menos a las mismas horas. Una vez me regaló bombones, porque iba a celebrar su cumple y queria compensarme las molestias. (La vecina del 31).
- Míriam es la española que habla rumano, y que siempre pide la sunca (jamon york) foaaaarte subtire (muy fina). A veces también compra piept de curcan (pechuga de pavo) y también le gusta subtire. Y nos encanta como dice Multumesc!! Parece que canta! (La charcutera del Rainbow).
- Míriam es la domnisoara que siempre se sienta en la misma mesa y me deja un montón de propina. Siempre pide Salata Macedonia y un expreso cu lapte, y le gusta que le lleve varios minitarritos de lapte. (Mi camarero de Radu).
- Míriam es una dirección de mail a la que le preguntamos nuestras dudas sobre Rumania, y ella responde siempre contándonos la realidad que percibe. Además, es abierta y cercana, y le gusta llevarnos a cenar al Caru cu Bere porque piensa que de otra forma, lo mismo no lo descubrimos, y es una pena. (Turistas y expatriados futuros).
- Miriam es la española que siempre que entra y sale del apartamento habla conmigo, y quiere comprarme cosas, pero como solo vendo tabaco y alcohol, no puede ser. (Vasile, el de la tienda de tabaco y alcohol).
- Miriam es la manager de la firma esa de recrutare, que cada vez que viene, no para de preguntar "de ce, de ce" (por qué, por qué), pero nos cae bien porque les planta cara a las señoras que intentan colarse, que es lo que siempre nosotros querriamos hacer. (Bogdan, de BRD)
- Miriam es la española que ha llenado mis clases de otros estudiantes españoles, y que en clase participaba un monton y se reia convulsivamente de palabras como "Copiii, hospitalului, eu iau" (Brandusa, profe de rumano).
- Miriam es un personaje feliz que algunas veces se pasa por A.Cotrus, y que siempre habla conmigo y me pregunta cosas personales... que si estoy casado, que si tengo hijos... Estoy contento porque ella habla rumano y entonces, me puedo entender mejor con el Domnul. (Mihai, guarda de seguridad).
04/04/2008
Una idea para una peli, corto, novela o vete tú a saber.
Messengereando hace un mes con mi padre Guz, se nos había ocurrido una idea fenomenal para hacer una novela, una peli, un corto o una obra de teatro, si me apuras. Y como ninguno de los dos tenemos tiempo ni ganas de preparar nada, pues he decidido postearla en el blog, para que si algún escritor sin musa aterriza, pueda darle vida a la idea. ¡Sería genial encontrarme dentro de unos años en alguna filmoteca del mundo un corto con nuestra pequeña creación!; toda una serendipity.
La idea en cuestión es la siguiente: Kurt Cobain esta muerto. Pero hay dudas respecto a su suicidio. Kurt Cobain nunca se suicidó: fue asesinado por Yoko Ono, igual que Lennon, igual que Heath Leger... y si me apuras, igual que Freddie Mercury. En el argumento, hay que sacar los puntos en comun que tienen todos esos Grandes Personajes y de alguna forma, unirlo con la personalidad de serial killer de Yoko Ono. Y un titulo podria ser:
"Yo no maté a Lenon. Maté a Lenon, a Mercury, a Cobain, a..."
(dicho por Yoko Ono, claro)
Sobra decir que se trata de ficción. Pero: ¿a que tiene su punto?
05/04/2008
Romania, tierra de romanos.
Esta mañana me he despertado con curiosidad por saber cómo es el Himno de Rumania. No sabía ni siquiera si tendría letra o no... Y efectivamente la tiene. El himno de Rumania fue compuesto en el año 1848 por Andrei Muresanu (él era poeta y escribió un poema, que tituló "un eco"). Posteriormente, Anton Pann se encargó de la música. "Desteapta-te române" no fue compuesto para ser himno, pero en 1848, cuando Rumania estaba en plena revolución, los rumanos enseguida se contagiaron de patriotismo, y desde entonces, es el himno que tiene el país.
La letra viene a decir algo así:
¡Despierta, rumano, del sueño de la muerte
en el que te sumieron los bárbaros tiranos!
Ahora o nunca, fórjate otro destino
ante el cual se inclinen hasta tus crueles enemigos.
Ahora o nunca demos pruebas al mundo
de que por estas manos aún corre una sangre de romano,
y de que en nuestro corazón conservamos con orgullo
un nombre que triunfa en la lucha, ¡el nombre de Trajano!
Mirad, gloriosas sombras de Mihai, Stefan y Corvino
a la nación rumana, pues es vuestra descendiente.
Con brazos armados, con vuestro fuego en las venas
"¡Vida en libertad o muerte!" gritan todos.
Marchen los popes con la cruz delante, pues el ejército es cristiano.
El lema es libertad y su propósito es sagrado.
¡Antes muramos en la lucha, plenos de gloria,
que ser de nuevo esclavos en nuestra vieja tierra!
06/04/2008
Snagov
Este fin de semana, aprovechando que el final ya está cerca, fui a Snagov con César. Snagov es un lugar que está a 40 kilometros de Bucarest, y donde el mayor atractivo es un lago, rodeado de parques y de un par de restaurantes. En el medio del lago hay una isla, con un monasterio donde está enterrado Drácula, el mismismo Vlad Tepes. Nuestro interés era ver la tumba de Vlad, asi que pusimos rumbo a tan excitante aventura.
Camino al lago pudimos ver escenas de la Rumania semiprofunda, como un carro con caballos o un poste de electricidad que se mantiene en pie gracias a una papelera. Tras una hora (si, si, una hora para 40 kilometros), llegamos al sitio en cuestión.

Nada más llegar, nos dimos cuenta que la guía nos mentía: no había ningún vaporeto para cruzar el lago. Encontramos una especie de contenedores metálicos, como los de los barcos, y allí estaba un señor que tenia dos o tres barcas con un motor pequeño. Como no podría ser de otra forma, tuvimos que negociar con el señor del alquiler de las barcas para que nos dejara cruzar el lago: nos pidió 100 lei, le dijimos que 60 y al final, la cosa quedó en 80. Nos subimos en la lancha a motor, pensando que la posibilidad de que el hombre nos dejara tirados en la isla y se marchara sin nosotros era bastante probable, pero somos valientes, así que, como el mismo César decía: "es un riesgo que debemos correr".

Desembarcamos y en efecto, nos encontramos un monasterio (que yo pienso que es una iglesia, una biserica) bastante bien conservado y limpio. Nos cobraron 13 lei a cada uno por la entrada, y en el interior vimos la tumba de Tepes, que es bastante austera: un rectangulo en el suelo con flores y unas velas encima. Me esperaba algo más turístico y más espectacular...

...y en efecto, el monasterio de Tepes tiene una atracción, pero no es Vlad: es el sacerdote ortodoxo que lo lleva!! El tio era un showman, con mucho carisma, repartiendo iconos de papel a los estudiantes y alabando mi nivel de rumano. Al final, hasta nos hicimos una foto con el!

Despues de ver la isla, desde la que también se veia la residencia de verano de Ceucescu (al parecer habia un tunel que la comunicaba con la isla, pero Ceaucescu mando cerrarlo por su seguridad personal) , fuimos a comer a un lugar llamado "Montecarlo", donde el menú era: ensalada de pepinillos y pechuga de pollo a la plancha. De postre: café con leche. Ante su escasa variedad, César y yo comentábamos que con un par de tortillas de patatas y unas croquetas duplicariamos los beneficios del lugar... pero eso os lo contaré otro día.
07/04/2008
Vivir en Bucarest.
Vivir en Bucarest, además de ser toda una experiencia, te obliga a adoptar un modus operandi bastante típico de la zona.
Por ejemplo, en Rumania es imposible domiciliar las facturas. Cada mes, tienes que ir a la oficina del proveedor y pagar: cada mes, me acerco a la oficina de UPC (internet de cable) y le pago los 89 lei de turno. La luz, con Electrica Muntenia, se paga en La Posta, que es el correos rumano y donde siempre hay un montón de cola. Y el gas y el agua se pagan junto con la comunidad de vecinos, al Juan Cuesta de tu edificio. Esto significa que tienes que estar pendiente del buzón y de los plazos para pagar las cosas, porque si no tienes la factura, no puedes pagar... y te cortan! Y si no, que se lo digan a César, que después de casi tres meses aquí, no ha recibido ni una factura...
En Rumania, no se puede pagar con tarjeta de crédito o débito en muchos sitios. Y en los sitios en los que sí se puede pagar, no te piden el DNI nunca. A veces te piden que metas el pin ("pinul, va rog") en una maquinita, para autorizar la transacción. Y otras veces ni eso. Asi que por tu bien, nunca pierdas la tarjeta de crédito!
Las cabinas de telefono son inutilizables si no tienes una tarjeta de telefono, que no venden en ningún sitio. No funcionan con monedas porque las monedas valen tan poco (3 centimos de euro los 10 bani), que tendrías que estar poniendo dinero todo el rato. Además, no circulan muchas monedas: normalmente en el supermercado redondean los precios al siguiente entero, porque nunca tienen monedas para darte el cambio.
La verdad es que Rumania lo tiene todo. El cielo y la tierra, juntos en el mismo agujero negro.
Restaurante italiano: La cena.

Hace algunas semanas que fui a un restaurante italiano, que se llama La Cena. Está por la zona de Universitate. Aparentemente parece un restaurante bueno, con un ambiente cuidado y todo muy limpio, pinturas directamente en las paredes (como si fueran frescos), y dos pisos. La verdad es que el nombre me hizo gracia (una amiga y yo buscábamos un sitio para cenar) y decidí probarlo.
Desafortunadamente, no deja de ser la típica y tópica comida italiana... a un precio mucho mas elevado del normal. El servicio es bastante bueno, y la comida está bien. Hay una crema de champiñones que tiene un sabor agrio al que cuesta acostumbrarse (de hecho, mi primer pensamiento fue que estaba podrida), pero una vez acostumbrada, estaba buena. Las pizzas tienen la masa fina, y son grandes: con una pizza para tres personas es suficiente. Por lo demás, es un italiano, con pasta, lasagna y demás.
No muy recomendable ya que no se distingue por su ambiente, comida o precio, con lo cual es una opción agradable pero que puede ser completamente prescindible.
La Cena
Str. Maria Rosetti, nr.1, tel 021 211 67 17
08/04/2008
Menu Zilei: Pui.
Los que me conocen saben que no soy muy carnívora y que disfruto mucho más comiendo pescado que carne. Pero desde que estoy en Bucarest, el acceso al pescado se a vuelto cuasimposible: el fresco es avergonzantemente caro; y en el congelado no hay mucha variedad.09/04/2008
Un nuevo blog sobre Rumania.
Cuando instauras una tradición, como la de escribir un blog sobre Rumania, tienes que buscar un sucesor para que la continúe cuando tu no puedas seguir haciéndolo. De hecho, propiamente así se es como se define "tradición":
Es aquello que una generación hereda de las anteriores y, por estimarlo valioso, lega a las siguientes.
Ahora que mi experiencia en Rumanía está a punto de terminar, he tenido que buscar a alguien que continuara con la tradición de escribir un blog, que va mucho más allá de un rutinario tecleo delante de una pantalla: hay que investigar, documentarse, leer, entrar en contacto con la gente, responder e-mails de inquietos visitantes y muchas, muchas cosas mas.
Ante tal reto, solo una persona podría estar a la altura de las circunstancias: el gran Dómnul, el que conduce a Teo, el prieteno de Fulga, Mister Fara Cofeina... que en este blog es conocido como César y que valientemente ha participado conmigo en muchas de mis aventuras.
Así, hoy nace "Expatriado en Rumania ", blog al que además de unirme un titulo homónimo, me une una fuerte amistad. ¡Que nadie se lo pierda!
10/04/2008
11 de Abril de 2008: Aviatorilor.

Los que han pasado tiempo conmigo en Bucarest saben que uno de mis lugares favoritos es Aviatorilor. Se trata de una pequeña intersección en el final del Boulevard Aviatorilor, la carretera infernal que se dirige hacia el norte, hacia Baneasa. Ahí, puedes ver una escultura de un hombre. Si lo miras frente a frente, no te darás cuenta... pero cuando en tu coche, pases por debajo, verás que tiene alas. Se trata de un homenaje a los Héroes de la Aviacion rumanos, una escultura de Lydia Kotzbue inaugurada en 1935. Como curiosidad os diré que Dumitru Prunariu (uno de los pocos astronautas rumanos) llevó una réplica de esta estatua en su primer viaje al espacio.
He escogido esa estatua para despedirme de Bucarest hoy. Y es que, yo soy un poco aviatorilor. Si me miraras frente a frente, si te cruzaras conmigo en la calle, si me vieras en el metro... seguramente no te darías cuenta. Pero si pasas por debajo de esa primera impresión, verás que tengo alas.
Hoy mi vuelo toma rumbo a Madrid.
Si continuas por la carretera infernal, un poco más arriba de nuestro Aviatorilor, hay una curva que es muy abierta. Parece fácil de tomar, pero en realidad es muy peligrosa: tu coche va dando saltos y puedes perder el control sin darte cuenta. Así que si vas por Bucarest, cuando pases el Aviatorilor, acuérdate de mi. Y por favor, ten cuidado con esa curva.
